Contra el acoso antisemita y la censura cultural en Santander

Facebook
Twitter
Threads
WhatsApp
El pasado 5 de julio de 2026, una turba concentrada en la Plaza Porticada de Santander impidió, de forma coactiva e intimidatoria, la presentación del poemario “El dólar de plata” del escritor judío Marcos-Ricardo Barnatán y su hijo Jimmy Barnatán. Esta gentuza está acostumbrada a la impunidad de sus abusos contra la convivencia y la civilización, y a imponer con actitud y métodos mafiosos sus escraches antisemitas.   El hecho de que un acto cultural programado en un espacio público sea interrumpido y finalmente cancelado por la ocupación del escenario y la presión ejercida sobre los autores ya resulta, por sí mismo, repugnante, pues atenta directamente contra la libertad de expresión y el derecho de los ciudadanos a participar en la vida cultural sin miedo ni amenazas violentas. Este libro de haikus, ajeno a cualquier contenido político —y aunque lo tuviera, eso sería lo de menos—, fue boicoteado y su acto cancelado. Según ha declarado públicamente el coordinador de la Feria del Libro de Santander y Cantabria (Felisa), Paco Gómez Nadal, la organización tuvo conocimiento días antes de las “opiniones sionistas” del autor y decidió que “no estaba invitado para hablar ni de Israel ni de Palestina”. Esta manifestación resulta especialmente grave, pues revela un criterio inquisitorial por parte de la dirección de la feria: la exclusión previa de un autor por sus opiniones políticas, en lugar de valorar exclusivamente el contenido de la obra que se presentaba. El sionismo no es más que el movimiento nacional de liberación del pueblo judío, que reivindica su derecho a la autodeterminación y a tener una patria en su hogar ancestral. Perseguir o excluir a una persona por defender este derecho constituye una forma de discriminación ideológica inaceptable.   Los responsables directos del acoso son: El Comité de Solidaridad con los Pueblos – Interpueblos (portavoz Sergio Tamayo), que ha reivindicado públicamente la autoría del “boicot cultural”. La Asociación Cultural Ágora Solidaria Cultura y Memoria Luis Toca (presidenta María Toca). Diversos colectivos vinculados al movimiento BDS y a la red RESCOP en Cantabria. Estas organizaciones y personas, respaldadas por instituciones como el Ayuntamiento de Santander —alcaldesa Gema Igual concejala de Cultura Noemí Méndez —, forman parte de la red nacional del movimiento BDS. Este ha sido condenado por los tribunales españoles por su carácter discriminatorio. En particular, la Asociación Interpueblos recurrió ante el Tribunal Supremo la anulación del acuerdo de boicot a Israel del Ayuntamiento de Reinosa. La Sentencia 1161/2022, de 20 de septiembre de 2022, desestimó el recurso y confirmó que tales acuerdos son discriminatorios y vulneran derechos fundamentales.   Resulta especialmente preocupante la actuación de las fuerzas de seguridad durante el incidente. Según ha reconocido el propio coordinador de la feria, la Policía evitó realizar identificaciones de los manifestantes para no generar “multas muy altas”. Esta decisión resulta difícilmente comprensible cuando se trata de una concentración no autorizada que derivó en la interrupción forzada de un acto cultural mediante coacción. Exigimos al Ayuntamiento y a la Delegación del Gobierno en Cantabria que expliquen por qué, ante una situación que podría constituir acoso, coacción e incitación al odio de carácter antisemita, las fuerzas de seguridad optaron por instar a los manifestantes a abandonar la plaza sin proceder a su identificación.   Por todo ello, tomamos las siguientes iniciativas legales: Que la Fiscalía de Cantabria inicie de forma inmediata las diligencias oportunas para investigar la posible comisión de delitos de incitación al odio, discriminación antisemita y coacciones, procediendo a la identificación de los responsables de la concentración que derivó en escrache e intimidación. Que la Delegación del Gobierno en Cantabria y el Ayuntamiento (Policía Municipal) de Santander den explicaciones detalladas sobre los criterios seguidos por las fuerzas de seguridad durante el incidente y las razones por las que no se procedió a la identificación de los manifestantes, a pesar de tratarse de una concentración no autorizada que impidió el desarrollo normal de un acto cultural. Que el Gobierno de Cantabria condene de manera inequívoca este atentado contra la libertad de expresión y garantice que ningún acto cultural vuelva a ser objeto de sabotaje o coacción. Que se revise de inmediato si las organizaciones implicadas —Comité de Solidaridad con los Pueblos – Interpueblos y Asociación Cultural Ágora Solidaria Cultura y Memoria Luis Toca— reciben cualquier tipo de subvención pública, cesión de espacios o apoyo institucional, y que, de confirmarse, se proceda a su retirada mientras mantengan actitudes que promuevan la exclusión y el acoso. Que la organización de la Feria del Libro de Santander y Cantabria (Felisa) aclare los criterios utilizados para decidir la exclusión o limitación de participación de autores en función de sus opiniones políticas, ante la posible comisión de delitos de discriminación. Asimismo, se investigará la elegibilidad para cualquier ayuda pública —europea, nacional, regional o local— incompatible con la discriminación antisemita. Igualmente, contactaremos con los patrocinadores privados. La cultura, la palabra y la libertad de expresión no se negocian con matones ideológicos. Quien impide hablar a un poeta por sus opiniones políticas o por su origen está reproduciendo el mismo patrón que los nazis cuando quemaban libros y boicoteaban a los judíos en los años 30. No hay “contexto” que justifique el acoso, la intimidación ni la censura.   Basta ya de impunidad. Basta ya de antisemitismo.

Suscríbete al blog por correo electrónico

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Deja un comentario