El bulo del día de la marmota. Joaquín L. Ramírez

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Señoras y señores, que echen o no a Felipe González del Partido Socialista no es sino un asunto secundario, por muy llamativo que parezca y con toda su carga de lección y significado. Está claro que los retos o pretendidas causa de sonrojo para algún tipo de dirigente nunca son ni suficientes ni efectivos. Seguimos con los “medios contrastados” y con los “bulos”. ¿Qué es un bulo -las palabras transmutan su significado a fuer de retorcerlas-? Un bulo es aquella información sostenida y/o  argüida por políticos opositores y comunicadores o analistas críticos que contradigan -descaradamente- lo que quiera que sea lo que exprese el Presidente actual del Gobierno. Sin duda, un ejercicio de “desinformación” al que poner coto… Por eso la anunciada limitación de acceso a las redes sociales para menores de dieciséis años trae sorpresa. O sea, identificación para todos los usuarios, fiscalización y sanciones para las opiniones que “puedan contener o provocar delitos de odio…” El mando para ello, es decir, los jueces supremos de las redes emanarán del ejecutivo, vamos, se dice que Bolaños –“reputado” dirigente chico para todo y conocido por su “petulante magisterio imparcial” y dotado a dedo de una “autoridad” que, en este caso, rayará en lo delictivo- y los suyos. Es una pátina -otra más- que nos acerca al híbrido “democracia orgánica-popular”, conste que esta denominación no es oficial ni está reconocida por la nomenclatura.

A la reciente reunión preparatoria de la cumbre de la UE asistieron 19 países de los 27 que son miembros. Sánchez ya ha protestado y lo ha hecho ante Meloni. La cita fue preparada por Italia, Alemania y Francia, pero Pedro ha elegido a Italia y la ha hecho responsable, no pregunten por qué. Por cierto, los organizadores han dicho que invitaron a España -llámenla Pedro-, pero Sánchez lo niega. Sería mala cosa que no contaran con nuestro país para una cosa de éstas, pero quizá sea peor aún que se trate de una falsedad y que, por tanto, el Presidente nos esté mintiendo -¡oh!- No se sabe, tampoco. Empieza a correr la especie en la UE de que el primer ministro español es rarito y destructivo, aparte de -a ratos- ir por libre en cuestiones que afectan a sus socios. La reciente pseudoaprobación de la regularización masiva de inmigrantes sin papeles ha provocado un claro sobresalto en otros miembros de la Unión Europea por considerar que los regularizados podrán circular libremente también por sus países. Lo ha referido Giorgia Meloni, ¿comprenden ustedes? Esto, todo, es llamativo, o solía serlo. La sinuosidad del circuito de este señor es única y no hay parangón. Por favor, no se acostumbren, un día se irá… Y será festivo.

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