Hoy en Andalucía se vota y no es exagerado afirmar que toda España está pendiente, mucho más de lo imaginable y también más que nunca. No hace tanto que el suspense electoral andaluz era escaso o incluso inexistente. El PSOE ganaba y, si le faltaba algún escaño, tenía dónde elegir, los andalucistas o Izquierda Unida, por este orden. Allá por 1994 las distancias se acortaron por primera vez, Chaves contó con 45 Diputados y Arenas con 41… “Uy”. Luego, bastante más adelante -años sin mayoría absoluta, pero gobiernos invariablemente socialistas y coaligados- en las correspondientes a 2012, el mismo Javier Arenas obtuvo la victoria con 50 escaños. Fue un triunfo amargo, pues José Antonio Griñán con 47 -que había perdido la contienda- tuvo el apoyo de Izquierda Unida y consiguió la investidura. Más allá de presentar aquí un inventario electoral y pasando al presente, este domingo primaveral de 17 de mayo, Juanma Moreno aspira no sólo a volver a vencer -como ya hizo por mayoría absoluta en 2022- revalidando su puesto, sino a obtener una mayoría tal que le permita gobernar en solitario, sin pegas ni dudas.La jornada transcurre con normalidad y no hay más pistas que las encuestas previas y una profunda sensación ganadora en torno al candidato popular. Habrá datos de participación a las 14,00 y a las 18,00 horas. Habrá varias empresas -ya saben- preguntando a pie de urna y, a partir de las 20,00, mostrarán sus pesquisas cuantificadas, que se suelen parecer bastante al escrutinio final, aunque nunca se sabe. Mucho se ha oído, visto y escrito. Que si retroceso socialista, un parón de Vox, un repunte de Adelante Andalucía, que casi mayoría absoluta del PP -o que sin casi-. Bueno, hoy haremos el recuento, lo harán nuestros hombres y mujeres en las mesas y colegios electorales, y saldremos de dudas. Dicen que la magnitud tiempo realmente no existe, que es una percepción humana, una emoción, puede ser… Pero, es más, en cuanto conozcamos los resultados -una vez superadas con mucho las ocho de la tarde-, sabremos lo que ahora aún no, y estará todo clarísimo. Muchos hay, innumerables, que “ya lo sabían” y que “ya lo dijeron”, pero de momento están atentos y se muestras pendientes de los datos oficiales. ¿54-60? Ahí está el quid de la cuestión, la pregunta se contestará sola a poco que se respire profundamente. Pues es un suspiro lo que va a transcurrir entre la mañana y la tarde, entre las urnas recibiendo votos y su posterior contaje, entre las reveladas israelitas y los primeros datos oficiales… Un profundo suspiro y estaremos a mitad del proceso final del escrutinio, a poco de saber el desenlace, como decíamos, ¿54 o 60?