Las mayorías de mayo. Joaquín L. Ramírez

Facebook
Twitter
Threads
WhatsApp

Todas las campañas se parecen. Las elecciones autonómicas andaluzas del 17 de mayo siguen su curso con la normalidad novedosa que parece que corresponde. Quizá hoy día se miente aún más que antaño, quizá, aunque ha habido trolas en estos años que rayaron en la apoteosis o la desmesura. También hubo muchas veces que los compromisos quedaron en nada, no se pudo o no se quiso cumplir, más por alguna circunstancia sobrevenida que por propia voluntad. En cualquier caso, nuestra democracia exige verse crecida y exigente para, más allá del fervor, tan frecuente en estas situaciones, dar paso al realismo y al rigor. De todos modos, es inevitable que haga su aparición el cinismo, imagínense esto de “quiero hacer en Andalucía lo que Pedro Sánchez está haciendo en España” … Se lleva la palma. Cada uno sabe el qué y el por qué.

Andalucía tiene 87.597 kilómetros cuadrados, cuatro mil menos que Portugal, y unos 8.800.000 habitantes. Son muchos electores y muchos kilómetros, ello obliga a los candidatos a un gran esfuerzo y mucha carretera para poder acercarse a pedir el voto. Las urnas siempre son un misterio, así debe ser, pues el votante -y sólo él- sabe el sentido de su papeleta, libérrima es su decisión. No obstante, los institutos de opinión y los sociólogos suelen elaborar su propio mapa de predicción en base a encuestas, datos y sistemáticas y tipificadas percepciones metodológicas. No se trata de acertar miméticamente, sino de dar a conocer tendencias y posibilidades, ya se sabe, nadie conoce el futuro, pero todos querríamos hacerlo. Así que habrá que esperar, según se dice todo indica que Juanma Moreno ganará con cierta distancia y la incógnita está en si alcanzará o no la mayoría absoluta. Se trata de obtener una cifra de escaños igual o superior a 55, la diferencia está en obtener de los ciudadanos el respaldo suficiente para formar gobierno sin tener que pactar necesariamente con alguna otra fuerza. En una situación como ésta, cualquier hecho o sobresalto puede alterar el esperado resultado de unos u otros. Con lo que cada cual espera e intenta “sorprender” a su conveniencia y manera, puede que determinadas fuerzas deseen “que pasen cosas” y otras que no sea así. Las ansiadas situaciones van por barrios y hay algo claro, la fuerza gobernante apuesta siempre por la estabilidad, si ésta se ha conseguido, ello permite acariciar nuevos objetivos para crecer y mejorar. De otro lado, los opositores-aspirantes mostrarán su aversión a lo que hay y su enmienda a la totalidad, aunque para ello han de convencer al pueblo de su postura de rechazo.

Hay muchas preguntas y unos más que otros creen que lo que viene tiene buena pinta. Los andaluces deciden, cuanto más, mejor.

Suscríbete al blog por correo electrónico

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Deja un comentario