A primeros del 2026, el mundo no cesa, nunca lo hace. Hace un par de meses, mal contados, que empezaron los movimientos de barcos y aviones militares USA alrededor de Venezuela. Tras robar las elecciones presidenciales, el régimen Chavista, con Maduro a la cabeza, negó los resultados y publicaron los datos de su pucherazo. Ahora algunos reclaman soberanía, pero ésta se pierde si se hacen trampas y se somete al pueblo contra su voluntad. Esas izquierdas que imponen su fuerza y su chanchullo “por el bien del pueblo” al que dictan, muestran su inmensa debilidad moral, seguras de que su mentira está justificada. Es una forma de actuar bien acreditada y largamente padecida, no se puede tolerar. Los dictadores, además, ante el peligro, se esconden tras la población civil para protegerse y mantener su mandato y su sistema.
Ayer Trump atacó de madrugada posiciones estratégicas militares, ahora habrá que evaluar los daños. Maduro fue detenido y trasladado a USA, allí será juzgado por cargos básicamente de narcotráfico, pero sus culpas y responsabilidades van mucho más allá. El Régimen no solo robó la victoria electoral al pueblo, también detuvo y asesinó a cientos de personas, encarceló opositores y provocó el exilio de entre siete y nueve millones de venezolanos, todo un récord criminal y canalla. La normalización, la democracia y la libertad, deben ser repuestas en Venezuela. De madrugada, Maduro fue apresado y llevado a Estados Unidos. Es un principio de año verdaderamente sorprendente y agitado. Pues también estos días el pueblo iraní ha salido a las calles revelándose contra la dictadura, no se sabe cómo terminarán las revueltas, ojalá que cumplan sus objetivos de libertad.
Sánchez ha salido por donde suele, apelando al Derecho Internacional, curioso alegato del Presidente del Gobierno español. Echar mano del derecho para proteger a quien incumple hasta sus propias normas, es muy chocante, hay un límite para quienes quisieron blindar su ejecutoria criminal usando para ello las leyes que velan por la democracia y la libertad. La soberanía nacional, para esgrimirla, debe ser legítima. Envolverse en el ordenamiento jurídico y en los tratados para proteger el narcoestado, la autarquía, el abuso permanente de los derechos humanos y la anulación personal no merece comentario. Atrás quedan la chulería y los hasta aquí impunes ante sus atropellos, se acabó el baile y vuelve la democracia. Ahora, no cabe duda, muchas piezas -también en España- van a moverse, enfrentarse a sus responsabilidades y hasta caer como en el dominó, su escudo protector ha caído. Las informaciones sucesivas darán mucho de sí.
Ya no habrá más ataques, ha explicado Marco Rubio, el Secretario de Estado estadounidense, añadiendo que Nicolás Maduro Moros y su mujer serán juzgados en USA. Interesante ver a Delcy Rodríguez de refugiada en Moscú, no se sabe cuándo, sigilosamente, hizo las maletas (ni qué lleva esta vez en ellas) y apareció por la vieja Rusia. Es posible que ya viaje poco, por ahora ha pedido una fe de vida de su exlíder Maduro a Whashington, algo tenía que decir…
Las calles de Venezuela están llenas de gente y gritos de júbilo, parecía que nunca iba a llegar. A punto la vuelta del Presidente electo legítimo, Edmundo González y su compañera de tícket electoral, María Corina Machado, que lo harán con orgullo y serenidad. Empieza el futuro, ¡viva Venezuela libre!